Cuando un juego me agarra, me agarra de verdad. Al terminarme el MediEvil no sabía qué más jugar en PSOne, y a falta de un RPG me decidí por la estrategia militar por turnos. Siempre quise jugar al clásico y famoso Final Fantasy Tactics, así que lo puse en mi consola, me senté y disfruté de un largo intro sobre una princesa secuestrada y un joven guerrero que reniega su monarquía. No sabía en qué me estaba metiendo cuando apreté "Start"...
¡¡El juego es impresionantemente adictivo!! Las batallas son tan cortas que no alcanzan a aburrir, ni tampoco frustrar. Además es posible volver a terrenos en el mapa para encuentros casuales con enemigos y poder subir de nivel a los personajes, cosa que no tienen todos los juegos de ese estilo. El soundtrack debe de ser uno de los más pegotes que he escuchado en un juego, y por último aunque para mí lo más importante, la historia es realmente espectacular. No sé si alguna vez he visto una trama tan compleja para un sistema de juego tan sencillo. Me atrevería a decir que el juego lo lleva 100% la historia y no el sistema de juego.
Así que me quedan bastantes horas para disfrutarlo (es larguísimo y no llevo ni el 25% todavía), pero por mientras me doy vuelta una joyita que nunca había pescado por prejuicio y resultó ser toda una bomba: Kingdom Hearts.Hasta la próxima etapa!!